Es entonces cuando me pregunto, ¿es la vida la que quiere conducirme a la victoria mediante el fracaso, o soy yo la que lo hace mal?
Touché vida, touché.
Las fantasías brotan. Cada porción de un sueño complementa la vida...
Vivir es morir. Sabemos perfectamente que la muerte nos aguarda; Sin embargo, si la muerte es un hecho, ¿la vida es real? ¿está tan predeterminada como la muerte?
Todo cambio forma parte de lo lineal, y por tanto no cambias nada. Es así, y será así. ¿Te preguntas qué hubiera pasado si esto hubiese sido tal y aquello cual? Da igual, eso también ha de pasar. Mi conclusión es que hagas lo que hagas, lo medites o no, siempre llegarás al punto que está escrito, y no al que tú quieras escribir. Llegas tarde una y otra vez, el destino siempre se te adelantará, quieras o no. Entonces, ¿hago lo que verdaderamente quiero o estoy orientada predeterminadamente a hacer lo que hago?